Mientras la izquierda saca pecho por obtener 2,7 millones de votos en una elección fría, la centroderecha se mueve al ritmo de los expresidentes.

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​Mientras la izquierda saca pecho por obtener 2,7 millones de votos en una elección fría, la centroderecha se mueve al ritmo de los expresidentes.